jueves, 3 de julio de 2008

Travesía CP! Colombia 2008

Meses atrás (A principios de febrero, para precisar un poco) estuve preparando las maletas para el que dicen es el mayor evento en red del mundo; fueron muchas las expectativas que se formaron hasta el 23 de junio; día en que según decían, empezaría el evento... el gran día ya estaba próximo, era la noche del domingo 22 de junio cuando me reunía con mis dos amigos, José David Romero De La Cruz y Marco "Aurelio" Perilla en el terminal de Pereira donde los tres aguardábamos impacientemente a que el transporte nos llevará rumbo a lo que estábamos esperando impacientemente... La CP! Colombia 2008

Por fin estábamos ubicados en nuestras sillas y el bus estaba dando marcha... de inmediato y como reflejo de la ansiedad que tenía, saqué un medio de antioqueño que guardaba en mi maleta de viaje el cuál había reservado para el gran viaje que nos depara una infinidad de conocimiento instantáneo, aquella fue una buena idea hasta que llegamos al principio del desastre: CARAJADA, pueblo que no quiero recordar... en sus calles se apilaban sin cesar vehículos conforme las horas pasaban ya que tenían que esperar a que abrieran las vías porque habían más de ocho derrumbes en la carretera que comunicaba a dichoso pueblo e Ibagué, estábamos prisioneros, no podíamos devolvernos ni continuar. A eso de la 1am. aún no podía conciliar el sueño me lo impedían los ronquidos de un desconsiderado pasajero y los quejidos y lloriqueos de unos culicagados que perturbaban mi calma, y a eso sumado el insoportable calor que hacía adentro del pinche BOLIVARIANO(No pienso volver a viajer con esa empresa tan irresponsable), ya que nos habían apagado el aire acondicionado los conductores para de este modo ahorrar batería, sin contar las molestias de los pasajeros y las constantes suplicas que hacían los mismos para que prendieran el mismo durante nuestro encierro, desde esas horas estaba desesperado por salir lo más pronto posible de ese pueblo y no me sospechaba que estaría encerrado aún más tiempo allí, solo con mis pensamientos de estrangular al peladito que jugueteaba por el corredor; no aguanté mucho el encierro y le pedí casi como un grito del alma a mi compañero José a que me acompañara a ver que diablos estaba pasando: encontramos a un borracho que decía ser padre del ingeniero que estaba al mando del desbloqueo de la vía, él nos pronosticaba que si corríamos con suerte y el clima no empeoraba estaríamos saliendo al medio día si de lo contrario, las condiciones no se daban estaríamos atrapados más de un día; hacía cuentas mentales de lo que había planeado hacer en cuando llegara al CP! y me aferraba a la esperanza de poder salir al medio día de ese pueblo...

En la mañana del lunes 23 de junio, desayunábamos en un hotel de ese pueblo, se podía ver como la gente salía de los vehículos, como hormigas, rebuscando algo de comer. El desayuno no estuvo mal, aunque por $5.000 esperaba más, ya con más energías y con los ánimos acalorados, sumados al malgenio de nuestro conductor estrella del Bolivariano, me disponía a buscar una solución práctica a nuestro infortunio pero nada se podía hacer, estábamos atrapados... las horas parecían no pasar, estaba todo pausado como si fuera una burla irónica del destino, en las noticias, decían que las cosas estaban peor de lo que imaginábamos, que una mula se había ido cuesta abajo, que un carro había sido víctima de uno de los tantos derrumbes, que esto y que lo otro, aumentaba más la tensión existente, yo quería largarme en ese mismo instante y no se podía ser así, busque algo de civilización y solo encontré una sala de Internet en la que había la reducida suma de dos computadores que permanecieron ocupados mientras yo me comía las uñas por el desespero de estar en un lugar donde no se quiere estar, sin tecnología y lejos de lo que prometía ser la mejor experiencia de mi vida, rogaba tener un conmutado que me acercara un poco a la tecnología pero no se dio en ningún momento esta oportunidad.

Ya era la 1pm, no veía movimiento por ningún lado, la situación se hacía crítica en mi cabeza porque pensaba en lo peor aplicando simples leyes de Murphy... Llevábamos un poco más de 13 horas y en medio de nuestra desesperación fue donde empezó nuestra travesía, estábamos en el ojo de la tormenta sin habernos dado cuenta: lejos de una conexión a Internet... un toma corriente era equivalente al Santo Grial, no había servicio de agua desde unos días atrás... Fue en ese momento cuando empezamos a movernos por todo el pueblo gestionando alguna forma de poder escaparnos de ese pueblo, íbamos de extremo a extremo como quién está en búsqueda de libertad, el ánimo de la gente empezó a transmitirse y se veía en la cara de todos, más allá del cansancio, la inconformidad con la situación, a todos les urgía encontrar una solución y fue así como me llegué a enfrentar con uno de los conductores, él era tosco y su grosería no daba lugar a un dialogo, se paró frente a mi en posición desafiante y yo no me quedé atrás, me erguí como lo suelen hacer los machos de diferentes especies cuando amenazan su territorio, el tipejo este pedía respeto y consideración con su edad cuando en ningún momento fui grosero con él antes de que sus malos modales contaminaran los míos, fue así como empezó la gente a rebuscar la forma de huir de aquel atolladero movidos por la desesperación, de este modo la línea de atención al cliente de Bolivariano recibió unas cuantas llamadas nuestras para que nos dieran una solución, queríamos saber si nos podían devolver o hacer un transbordo para irnos por otro lado, no recibíamos respuesta solo se armaban más trabas para apaciguarnos, lavándose las manos diciendo que la policía de carreteras no les permitía dar un giro porque esto causaría un trancón cuando ya sabíamos por parte de uno de los policías de carretera que tal orden ellos no la habían dado ya que si la empresa lo ordenaba el bus podía dar vuelta e irnos por otro lado, ya eran las 3pm y nada de nada, seguíamos detenidos pero vino una solución, la única forma de salir de allí era pasando caminando como mínimo dos horas atravesando los derrumbes que impedían el paso, llevábamos cada uno de a tres maletas, sabíamos que no iba a ser tarea fácil pero aún así teníamos ya una determinación y habíamos tomado la decisión de irnos a pie mis compañeros José David y Marco Tulio, nos llevarían hasta el lugar donde empezaban los derrumbes en un Jeep, y desde allí empezaría nuestra caminata por nuestra libertad, jejejejejeeje...

Íbamos en el Jeep y el panorama no se veía tan mal como lo habían pintado, pero esa idea cambió cuando llegamos al primer derrumbe de los muchos que tendríamos que cruzar, ellos llevaban atendiendo la emergencia por más de 12 horas, por ende suponíamos que iba a ser un poco más fácil el acceso, pero no fue así, el equipaje que llevábamos era un estorbo a toda carrera, así que le pedimos a unos lugareños que nos ayudarán a llevar el equipaje, lógicamente el servicio no era gratis (como todo en este mundo) y esperaban su recompensa, caminábamos a buen paso, así que creíamos que no iba a ser ningún problema llegar al otro lado, pero mientras más caminábamos el camino parecía extenderse sin mayor razón que la de torturarnos...

Parecía que el universo conspiraba en nuestra contra, pero teníamos en mente que no nos queríamos quedar allí, sabíamos que el Campus Party empezaba a las 11pm, ya eran las 5pm y no veíamos clara la posibilidad de estar allá antes de que empezara... cansados del viaje y a mitad del camino la realidad me despertó de un duro golpe: Me costalee, jejejeje... es una expresión de mi tierra que significa que me caí y me dí un fuerte golpe, jejejeje, eso más que dolerme me dio risa y por supuesto no faltó ni se dejó esperar la risa de los demás, jajajajajajajaa, los cuáles con sus bromas me dieron alientos de continuar y esa esperanza era transmitida entre todos, más adelante, casi me atropella un carro blindado del ejercito, iban muy rápido y la carretera estaba llena de barro por doquier, por instinto dí un salto que me puso a salvo antes de que me llevaran gratis!!!, jajajajajaja, por poco ni llego, jajajajaja, nosotros llevabamos caminando sin descanso durante un buen trecho (Menos mal se nos ocurrió llevar aguita pa'l camino) y donde clavabamos la mirada solo encontrabamos barro, hasta que por fin a lo lejos vimos unos carros, lo que nos dió moral de continuar, ya eran alrededor de las 5:30 cuando nos montamos en un bus de que estaba haciendo transbordos hasta el pueblo vecino donde podríamos coger transporte para ibagué, el pueblo estaba a no menos de 10 minutos en carro, así que procedimos a abordarlo y le dimos una buena propina a las personas que nos ayudaron con el equipaje... sentíamos que nuestra mala racha estaba terminando, estabamos ya al otro lado vueltos nada, pero con la moral muy en alto de haber recorrido por lo menos más de 9 kilometros con maletas al hombre, en ese instante podíamos saborear la gloria del triunfo cuando se lucha (Veanlo en nuestras caras, jajajajajaja), aunque eso sí, todo el camino que recorrimos no lo gozamos, nuestro amigo marco aurelio tomó fotos por doquier, José David hizo ejercicio una vez en su vida y yo, me "soyé", los paisajes de la carretera y destapé un poco los pulmones, jejejejejejejeje.

Llegamos a ibagué después de tanto esfuerzo, y otra vez un problema más con Bolivariano, ya que según ellos nos iban a colaborar con el pasaje regalándonos un maravilloso descuento de $5.000 por cabeza, así que José David salió a nuestra defensa como fiera, alegando que era un transbordo lo que necesitábamos y que era irresponsable de la empresa no darnos el transbordo así que como tal no le teníamos que dar un céntimo porque ya lo habíamos pagado, el mismo caso se repetía sin ningún problema en la empresa S26, la cuál sin mayor problema, les dio un tiquete a unas compañeras de tragedia que encontramos en el terminal de transportes de ibagué, ellas nos dijeron que la empresa casi las lleva cargadas, mientras que nosotros nos enfrentabamos con el mal genio de la persona a cargo y el de José, que ya se estaba saliendo de los "chiros" como dirían, jajajajajajajaja, por fin y despues de tanto alegato y esperar estabamos en la vía que nos conducía ahora sí al evento en red más grande del mundo, así que esta vez si parecía que no nos encontraríamos con ningún contratiempo y fué así, descansamos lo que pudimos dentro de las incomodas sillas del bolivariano, del cuál con disgusto abordamos como única alternativa que teníamos.

Ya eran las 9:00pm... íbamos por la mitad del camino, la desesperación se habría paso en mi cabeza, quería estar presente desde el primer bit de transmisión, quería ver como se abrían las puertas del CP! Colombia al mundo, pero no, ya solo podía conformarme con la inauguración oficial de la CP!, así que guardaba la esperanza de que llegasemos a tiempo... pero todo parecía que no iba a ser así, asi que no me armaba ilusiones, jajajajajaa, LLEGAMOS, eso fue lo que dijimos en coro cuando estabamos bajando las maletas y buscabamos sin fé, el transporte que habían prometido para nosotros, pero no, las 10:30 pm era ya demasiado tarde, así que abordamos más rápidamente aún un taxi que nos llevara a corferías, por fin, no faltaba mucho, estabamos muy cerca, el taxista nos dejó en la entrada que estaba asignada para los campuseros, y en ese momentos nos miramos y las palabras eran un estorbo, solo era ver nuestras caras para leer en ellas:

LO LOGRAMOS!!!!










Así quedo nuestro equipaje despues de esta travesía, jajajajajajajaja



Y así yo:





























Agradecimientos a:

José David Romero


Marco Tulio Perilla

















Por hacer esta travesía posible...





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